¡Conocé nuestros mayores atractivos!

En Uguay no sólo se puede experimentar la naturaleza, sino que también su patrimonio cultural.


Dentro de la pequeña reserva privada Guazu-Cuare se pueden recorrer manchones de selva en excelente estado de conservación, con árboles majestuosos y un mangrullo o torreta que permite observer el horizonte interminable del Iberá. En las pequeñas selvas se puede ver al mono carayá y a los tímidos guazunchos o corzuelas. Pasando las áreas de selva y los altos pastizales se llega a los pirizales que rodean el corazón de los esteros.”

Para llegar a la posada se atraviesa el paraje por donde pasaba el antiguo camino real, utilizado en los tiempos de los jesuitas. El paraje tiene una pequeña capilla, una escuela y una decena de casas típicas correntinas, bien dispersas en el paisaje. Las familias locales viven de la ganadería y la venta de artesanías. Conocer a lugareños brinda vivencias personalizadas y enriquecedoras para todos y nuevos horizontes de intercambio se abren.

Dentro de la pequeña reserva privada Guazu-Cuare se pueden recorrer manchones de selva en excelente el horizonte interminable del Iberá. En las pequeñas selvas se puede ver al mono carayá y a los tímidos guazunchos o corzuelas. Pasando las áreas de selva y los altos pastizales se llega a los pirizales que rodean el corazón de los esteros.

A través de un canal de 2 km de largo se atraviesan estos pirizales para acceder de manera exclusiva a la gran laguna Fernández, de aguas especialmente claras. La laguna está habitada por yacarés, carpinchos y lobitos de río, junto a infinidad de aves acuáticas. En esta laguna se encontró el cráneo de un lobo gargantilla o nutria gigante, lo que demostró que la especie vivía hasta hace poco en Iberá. Actualmente, CLT está planificando la reinserción de esta especie en el Parque Iberá.